Maybe you dream but it tastes like poison
lunes, 5 de diciembre de 2011
viernes, 2 de diciembre de 2011
The Death Of You and Me
High tide,
summer in the city
the kids are looking pretty
but isn’t it a pitty that the
sunshine
is followed by thunder
with thoughts of going under
and is it any wonder why the
Sea, is calling out to
Me, I seem to spend my
whole life
running from people who can
Be, the death of
you and me, ‘cause I can feel the
storm clouds
sucking up my soul
High tide
Life is getting faster
No one has the answer
I’m trying to face the day
In a new way
the botton of a bottle
is every man’s apostle
Let’s run away together you and me
Forever we’d be free,
free to spend our
whole lives running
from people who would
Be, the death of you and
Me, ‘cause I can feel the
storm clouds
sucking up my soul
Let’s run away to see
Forever we’d be free,
free to spend our
whole lives running
from people who would
Be, the death of you and
Me, ‘cause I can feel the
storm clouds coming
I’m watching my TV,
or is it watching me?
I see another new day
dawning
It’s rising over me
and my mortality
and I can feel the
storm clouds
sucking up my soul
martes, 22 de noviembre de 2011
Y CUANDO ES DE NOCHE ME RECUERDO QUE TE AMO
Hoy quiero amarte. Con tus defectos, con tus virtudes, con tus caricias, con todo tu ser. Hoy quiero amarte y quiero sentirte a mi lado. Hoy he notado más allá de todo tu importancia, porque mi amor es sincero y si no se va es porque tiene y siente razones para seguir viviendo. Hoy te amo y mi amor crece cada día más. Con llantos, con suspiros, con tristeza, con felicidad. Así te amo, más allá de lo físico, más allá de nuestros cuerpos, más allá de los humano. Así te amo, rozando la perfección, sabiendo que volveremos a encontrarnos. Y de a poco voy entendiendo que el amor no se puede definir, ni describir porque cada amor es especial, único, perfecto y el sólo hecho de sentir amor me hace ser mejor cada día. Te amo y no dejaré de hacerlo, porque a pesar de todo, quiero amarte.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
lunes, 14 de noviembre de 2011
SOÑAR DE A DOS
Abandonó súbitamente Miralejos, la casa que se encontraba entre el inmenso bosque de pinos y cipreses, dejando sobre el sillón rojo el libro que había estado leyendo en las últimas horas, refugiándose en sus páginas de su soledad y de la tenue lluvia que invadía la escena.
El aroma la condujo de manera irresistible hacia adelante. Olía a flores y éstas prometían ser de las más bellas. Su corazón palpitaba ante el desconcierto. Por momentos una leve brisa cruzaba el paraje y la tentadora fragancia desaparecía misteriosamente, haciéndole perder el rastro. Seguía buscando y cada instante perdido la llenaba de angustia.
Dio vueltas a través de los inmensos viejos árboles una y otra vez, sin encontrar respuestas. Entonces se sentó sobre un tronco caído que estaba parcialmente mojado y salpicado por una infinidad de líquenes amarillos. Descansó la vista, acostumbrándola un poco a la baja intensidad de luz que se reflejaba en el lugar. De pronto, allí las vio. Su corazón echó a correr y sus labios se estiraron
hasta casi romperse por tanta alegría. Las contempló de cerca, las acarició, disfrutó de tan incomparable belleza. Eran miles, y de alto, no medirían más que el ancho de la palma de una mano. Las había en color magenta, geranio, ocre, carmín, Siena, cobalto y escarlata. Ante tanta magnificencia no pudo resistirse y se recostó sobre ellas. Estaban húmedas y parecían no romperse bajo el peso de su cuerpo. Así contempló entre los espacios vacíos que dejaban las copas de los altos pinos, ese cielo gris y amenazante, hasta sentir un inoportuno cansancio invadiendo sus ojos. Luchó por no cerrarlos, no quería dejar de presenciar lo que estaba viviendo; pero sus intentos fallaron y quedó allí, profundamente dormida.
Spleen, de Peste noir,
Spleen, de Peste noir, la despertó. Por unos instantes no comprendió que sucedía; su canción favorita sonaba en su programado despertador. Se sentó en la cama sin saber donde se hallaba. Apoyó la cabeza contra el respaldo y mientras comenzaba a sospechar donde se encontraba realmente, sólo deseó estar en ese pinar, abrazada por el mar de flores y sentir esa inexplicable sensación de paz interior,
que hacía tiempo no encontraba.
Volvió a sonar Spleen y sus ojos se abrieron nuevamente, sumamente doloridos e hinchados. Al constatar la hora, voló literalmente de su descanso y como pudo resolvió la encrucijada de desayunar, vestirse, agarrar sus cosas y escapar en tan sólo ocho minutos.
El colectivo la incorporó a sus entrañas llenas de pasajeros a dos cuadras de su casa, abandonándola luego de veinte minutos, que parecieron días, en la estación de Retiro.
Eran las nueve y media de la mañana de un martes caluroso de noviembre. Faltaba sólo media hora para que esté frente a sus alumnos enseñando inglés, en un colegio de educación media ubicado en Martínez. Advirtiendo que no llegaba tiempo se enfadó consigo misma; pero se había prometido no angustiarse por nada y a pesar de que el día venia un poco complicado se dispuso, mientras recorría las nueve estaciones, a contestar por escrito algunas preguntas al amor de su vida. Se quedó particularmente pensativa mientras miraba a través de la ventanilla la pista del hipódromo argentino de Palermo. La pregunta decía:¿Cuál es tu sueño? Ella siguió observando pero esa vez sin ver nada, estaba como ida, sumergida en un mundo subterráneo, sin luces ni presencia humana. Podría haber llegado a Tigre y estar volviendo sin darse cuenta, si no fuera por la intervención de un chico que, al bajar del tren, le golpeó fuertemente el vidrio regalándole un beso. Ella sonrió por primera vez en el día pero volvió rápidamente a lo que tanto la preocupaba. La formación estaba detenida en la estación de La Lucila, en la próxima tendría que bajar. Le quedaban sólo unos minutos para contestar una pregunta sencilla. Haciéndole caso a las urgencias del tiempo y a los gritos alocados de su corazón escribió la respuesta: ¡ENCONTRARTE!
fin
viernes, 4 de noviembre de 2011
tu ultimo cuento
Las cuerdas metálicas del piano evaporaban su melodía por la habitación que se encontraba fría y en penumbras, encendida apenas por un viejo candil.
Sus manos, pequeñas, finas, eran del color de la nieve; contrastaban con sus uñas, largas y ennegrecidas por algún esmalte.
A través de sus manos, Candelabra exteriorizaba todo lo que anidaba en su corazón. Cada martillar en las teclas, acompañado por una lágrima reseca, resonaba completo de emoción y tristeza infinita. En el ambiente fluía pena, dolor, soledad angustiante, y cada ser que habitaba allí se embriagaba con las porciones que vomitaba ese aire enrarecido.
Las agujas del reloj antiguo marcaron las diez de esa noche lluviosa. El sonido agudo proveniente del aparato fue eclipsado por acordes que sonaron a mayor volumen, producto de los golpes, que parecían astillar cada tecla, dados por Candelabra.
Era la hora de cenar. La mesa estaba servida hacía rato. Ella abandonó su banqueta junto al piano y dio pasos excluyentes hacia la caja de madera depositada junto a una ventana sellada con ladrillos.
Abrió la caja de madera.
Se sentó en la cabecera de la mesa, como era su costumbre.
De a poco fueron llegando. A su derecha y a su lado se sentó la condesa Luv. Un poco más allá su hermana de sangre Morbid. Del lado opuesto de la mesa, de frente, su abuelo Frederic. A la izquierda y a su lado la pequeña. Y más allá el príncipe Victor.
Sólo Candelabra cenaba; los demás entablaron una charla por demás sustanciosa, enjuiciando la conducta solitaria y apenada de la anfitriona. Ella permanecía en silencio, envuelta entre pensamientos convulsionados y y el aroma humeante de su sopa de calabazas.
Frederic los alejó de contexto por un rato al sugerir que por primera vez tenía ganas de probar la sopa de calabazas. Todos callaron. Candelabra levantó su cara entre la bruma de la infusión. Sus ojos, rojos como las brazas, se alinearon con los de su abuelo.
– ¡Sabés que eso es imposible! –dijo Candelabra.
Él afirmó con un movimiento de cabeza y comenzó con su infaltable y molesto repiqueteo de dedos sobre la mesa.
La conversación anterior tomó nuevamente su curso. El príncipe sugirió que ya era hora de que Candelabra abandone esa pasividad que la estaba consumiendo para encaminar su vida junto a un ser real.
Morbid defendió a su hermana de sangre con uñas y dientes, impugnando esa idea ridícula, ya que a su entender Candelabra estaba cómoda en el lugar que había decidido estar en los últimos años. La condesa Luv apoyó la moción del príncipe. Candelabra levantó nuevamente su cara entre el vapor de la sopa. La condesa y el príncipe callaron al unísono, temiendo.
La pequeña, la única que se atrevía a decir y no callar, comenzó a entonar una vieja canción de una vieja banda de rock gótico francés. A Candelabra se le iluminaron los ojos; la canción la transportó a su niñez de inmediato. Al llegar al estribillo, la pequeña cayó.
El ambiente se tiñó de un hondo pesar, ya que todos advirtieron el desenlace que se produciría en minutos por culpa de esa niña pendenciera y caprichosa. Candelabra la miró desafiante. La pequeña rió sin emitir sonido alguno; sabía que eso exacerbaba la paciencia de la dueña de casa. El príncipe Víctor fue el primero en pedir piedad por la insolencia de la niña.
Lo siguieron en el camino de la misericordia: la condesa, su hermana y su abuelo.
Candelabra golpeó la mesa en señal de disgusto. Se puso de pie y miró a todos con lágrimas en sus ojos.
– Quiero que sigas cantando– dijo Candelabra.
Todos imploraron para que la pequeña accediera al pedido.
– No quiero. Dijo la pequeña.
Todos dedujeron que esa noche no iba a ser la excepción. Dormirían nuevamente apilados unos sobre otros.
– Terminá la canción– dijo nuevamente Candelabra.
– Sí, por favor. Dijo Morbid.
La pequeña rió nuevamente. Con su mirada recorrió la sala lentamente, hasta llegar al rostro preocupado y angustiante de Candelabra. Su risa se hizo, en ese instante, burlona y agresiva.
– Cantá vos. ¿O ya no te acordás como sigue? ¿O preferís que te haga recordar cuándo fue la última vez que la cantaste?– dijo la pequeña.
– ¡Basta! –dijo el abuelo –. No te tortures más.
– Desde que murió mamá no la cantás– dijo la pequeña.
Candelabra estalló en pánico. Sus manos y sus piernas temblaron, parecían rasgadas por sensaciones que ella ya no quería volver a vivir. Su corazón se desestabilizó y su sangre corrió fría, coagulando todo lo que se interponía a su paso. La sensación de morir humedeció su boca, acompañada por lágrimas saladas que mojaron su alma.
Reunió a sus invitados junto a la ventada sellada por ladrillos. Los fue colocando en la caja de madera uno por uno, hasta llegar a la pequeña, que se llamaba igual que Candelabra. Con bronca la sacudió de los pelos enrulados y la arrojó con violencia dentro de la caja. Aseguró el cerrojo, hasta la noche siguiente, con el candado de su conciencia.
Volvió al piano y permaneció sentada en la banqueta sin tocar. Sus ojos estaban muertos, mirando mucho más allá de lo que ella podía llegar a ver.
fin
Sus manos, pequeñas, finas, eran del color de la nieve; contrastaban con sus uñas, largas y ennegrecidas por algún esmalte.
A través de sus manos, Candelabra exteriorizaba todo lo que anidaba en su corazón. Cada martillar en las teclas, acompañado por una lágrima reseca, resonaba completo de emoción y tristeza infinita. En el ambiente fluía pena, dolor, soledad angustiante, y cada ser que habitaba allí se embriagaba con las porciones que vomitaba ese aire enrarecido.
Las agujas del reloj antiguo marcaron las diez de esa noche lluviosa. El sonido agudo proveniente del aparato fue eclipsado por acordes que sonaron a mayor volumen, producto de los golpes, que parecían astillar cada tecla, dados por Candelabra.
Era la hora de cenar. La mesa estaba servida hacía rato. Ella abandonó su banqueta junto al piano y dio pasos excluyentes hacia la caja de madera depositada junto a una ventana sellada con ladrillos.
Abrió la caja de madera.
Se sentó en la cabecera de la mesa, como era su costumbre.
De a poco fueron llegando. A su derecha y a su lado se sentó la condesa Luv. Un poco más allá su hermana de sangre Morbid. Del lado opuesto de la mesa, de frente, su abuelo Frederic. A la izquierda y a su lado la pequeña. Y más allá el príncipe Victor.
Sólo Candelabra cenaba; los demás entablaron una charla por demás sustanciosa, enjuiciando la conducta solitaria y apenada de la anfitriona. Ella permanecía en silencio, envuelta entre pensamientos convulsionados y y el aroma humeante de su sopa de calabazas.
Frederic los alejó de contexto por un rato al sugerir que por primera vez tenía ganas de probar la sopa de calabazas. Todos callaron. Candelabra levantó su cara entre la bruma de la infusión. Sus ojos, rojos como las brazas, se alinearon con los de su abuelo.
– ¡Sabés que eso es imposible! –dijo Candelabra.
Él afirmó con un movimiento de cabeza y comenzó con su infaltable y molesto repiqueteo de dedos sobre la mesa.
La conversación anterior tomó nuevamente su curso. El príncipe sugirió que ya era hora de que Candelabra abandone esa pasividad que la estaba consumiendo para encaminar su vida junto a un ser real.
Morbid defendió a su hermana de sangre con uñas y dientes, impugnando esa idea ridícula, ya que a su entender Candelabra estaba cómoda en el lugar que había decidido estar en los últimos años. La condesa Luv apoyó la moción del príncipe. Candelabra levantó nuevamente su cara entre el vapor de la sopa. La condesa y el príncipe callaron al unísono, temiendo.
La pequeña, la única que se atrevía a decir y no callar, comenzó a entonar una vieja canción de una vieja banda de rock gótico francés. A Candelabra se le iluminaron los ojos; la canción la transportó a su niñez de inmediato. Al llegar al estribillo, la pequeña cayó.
El ambiente se tiñó de un hondo pesar, ya que todos advirtieron el desenlace que se produciría en minutos por culpa de esa niña pendenciera y caprichosa. Candelabra la miró desafiante. La pequeña rió sin emitir sonido alguno; sabía que eso exacerbaba la paciencia de la dueña de casa. El príncipe Víctor fue el primero en pedir piedad por la insolencia de la niña.
Lo siguieron en el camino de la misericordia: la condesa, su hermana y su abuelo.
Candelabra golpeó la mesa en señal de disgusto. Se puso de pie y miró a todos con lágrimas en sus ojos.
– Quiero que sigas cantando– dijo Candelabra.
Todos imploraron para que la pequeña accediera al pedido.
– No quiero. Dijo la pequeña.
Todos dedujeron que esa noche no iba a ser la excepción. Dormirían nuevamente apilados unos sobre otros.
– Terminá la canción– dijo nuevamente Candelabra.
– Sí, por favor. Dijo Morbid.
La pequeña rió nuevamente. Con su mirada recorrió la sala lentamente, hasta llegar al rostro preocupado y angustiante de Candelabra. Su risa se hizo, en ese instante, burlona y agresiva.
– Cantá vos. ¿O ya no te acordás como sigue? ¿O preferís que te haga recordar cuándo fue la última vez que la cantaste?– dijo la pequeña.
– ¡Basta! –dijo el abuelo –. No te tortures más.
– Desde que murió mamá no la cantás– dijo la pequeña.
Candelabra estalló en pánico. Sus manos y sus piernas temblaron, parecían rasgadas por sensaciones que ella ya no quería volver a vivir. Su corazón se desestabilizó y su sangre corrió fría, coagulando todo lo que se interponía a su paso. La sensación de morir humedeció su boca, acompañada por lágrimas saladas que mojaron su alma.
Reunió a sus invitados junto a la ventada sellada por ladrillos. Los fue colocando en la caja de madera uno por uno, hasta llegar a la pequeña, que se llamaba igual que Candelabra. Con bronca la sacudió de los pelos enrulados y la arrojó con violencia dentro de la caja. Aseguró el cerrojo, hasta la noche siguiente, con el candado de su conciencia.
Volvió al piano y permaneció sentada en la banqueta sin tocar. Sus ojos estaban muertos, mirando mucho más allá de lo que ella podía llegar a ver.
fin
jueves, 3 de noviembre de 2011
HEARTBREAKER
But there's always this one question,
That keeps me up at night.
Are you my greatest love,
Or disappointment in my life?
That keeps me up at night.
Are you my greatest love,
Or disappointment in my life?
Are you a heartbreaker?
Maybe you want me for the ride.
What if I'm fallin' for a heartbreaker?
And everything is just a lie,
I won't be leavin' here alive.
I might as well lay down and die.
What if I'm fallin' for a heartbreaker?
And everything is just a lie,
I won't be leavin' here alive.
I might as well lay down and die.
martes, 1 de noviembre de 2011
DEJAME ACORTAR LA DISTANCIA, DESAHOGAR MIS ANSIAS.
Déjame decir que te amo
No como lo dicen tantos
No por presumir de poeta
Consciente estoy que no soy tu meta
Solo quiero que sepas que te amo.
Déjame decir que te amo
Es mi corazón quien te habla
No estoy inventando un cuento
Ni te ofrezco todo el firmamento
Solo quiero que sepas que te amo.
Déjame creer por un instante
Que yo soy tu dueño,
Aunque sufriré cuando despierte
Y todo sea un sueño.
Déjame,acortar la distancia,
Desahogar mis ansias.
Déjame, ser algo valiente,
Y besarte de repente.
Déjame,gritar lo que siento,
Te lo juro no miento.
Déjame,darle vida a mi sueño,
Aunque no sea tu dueño.
Déjame...
Déjame decir que te amo
Ahora que ya estamos solos
Quita esa cara de miedo
Soy capaz de controlar mi fuego
Solo quiero que sepas que te amo.
Déjame decir que te amo
Después yo podré marcharme
No quiero comprometerte
Sé muy bien que no puedo tenerte
Solo quiero que entiendas que te amo.
Déjame creer por un instante
Que yo soy tu dueño,
Aunque sufriré cuando despierte
Y todo sea un sueño.
Déjame,acortar la distancia,
Desahogar mis ansias.
Déjame, ser algo valiente,
Y besarte de repente.
Déjame,gritar lo que siento,
Te lo juro no miento.
Déjame,darle vida a mi sueño,
Aunque no sea tu dueño.
Déjame...
viernes, 28 de octubre de 2011
buscando entre mis cartas encontre tu GOLPE
Golpeando mis sentidos
Una triste melodía se pierde entre mis lágrimas
Golpeo
Transfiero mi dolor sobre las teclas
Y sabiendo de qué se trata, el piano evapora sus acordes al cielo
Golpeo
Descargo mi furia con dios sobre las octavas
Tiemblan las paredes, tiemblan mis manos
Golpeo
Tan fuerte como puedo
Martillo mis dedos que parecen agujas
Golpeo
Cierro los ojos para ahogarlos en recuerdos
Y así mis sentidos se tornan invisibles
Golpeo
Cada latido resuena en mi corazón ausente
Mis venas transportan sólo el oscuro miedo
Golpeo
Recorro los pasillos en penumbras
La triste melodía me arrastra hacia lo profundo
Golpeo.
El piano ensombrece con su silencio
Las cuerdas se retuercen, estallan
Pero sigo golpeando mis sentidos
Tan fuerte como puedo
Ciel Brouillé
Bajo la luz de tu luna
Vislumbre una cosa
Parecía tu ternura
Más turbia que tu dulzura
Me choque con tu espejo
Y para que si era incierto
No más su mirada burlona
Igual cautivo mi pecho
Su fría música invadió mis oídos
Creo que su hermosura
Me corrompió el sexto sentido
Oh damisela de cuentos
Déjame entrar en tu oscuro recinto
jueves, 27 de octubre de 2011
TU VENENO SIGUE EN MIS VENAS
NO PUDE RESPIRAR POR DOS
TU ESCENCIA EN MIS VENAS ME CORROMPIO
AMOR DE MIS AMORES
YA SÉ QUE TE QUIERES IR
PERO DEJAME DECIRTE
QUE CONTIGO YO QUIERO VIVIR
PORQUE SE QUE JAMAS VOY A ENCONTRAR
A NADIE QUE SE PARESCA A TI
NI QUE SE PARESCA A MI
CUANDO ESTOY CON VOS..
PORQUE HASTA CUANDO TE DESPEINO SOS HERMOSA (? ♥
TU ESCENCIA EN MIS VENAS ME CORROMPIO
AMOR DE MIS AMORES
YA SÉ QUE TE QUIERES IR
PERO DEJAME DECIRTE
QUE CONTIGO YO QUIERO VIVIR
PORQUE SE QUE JAMAS VOY A ENCONTRAR
A NADIE QUE SE PARESCA A TI
NI QUE SE PARESCA A MI
CUANDO ESTOY CON VOS..
PORQUE HASTA CUANDO TE DESPEINO SOS HERMOSA (? ♥
sábado, 22 de octubre de 2011
He muerto y he resucitado
He muerto y he resucitado
con mis cenizas un árbol he plantado,
su fruto ha dado,
y desde hoy algo ha cambiado.
He roto todos mis poemas,
los de tristezas y de penas,
lo he pensado y hoy sin dudar
vuelvo a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado
en otra vida,
en otro mundo,
pero a tu lado.
Ya no persigo sueños rotos,
los he cosido con el hilo de tus ojos,
y te he cantado al son de acordes
aún no inventados.
Ayúdame y te habré ayudado
que hoy he soñado
en otra vida,
en otro mundo,
pero a tu lado.
te quiero peti
con mis cenizas un árbol he plantado,
su fruto ha dado,
y desde hoy algo ha cambiado.
He roto todos mis poemas,
los de tristezas y de penas,
lo he pensado y hoy sin dudar
vuelvo a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado
en otra vida,
en otro mundo,
pero a tu lado.
Ya no persigo sueños rotos,
los he cosido con el hilo de tus ojos,
y te he cantado al son de acordes
aún no inventados.
Ayúdame y te habré ayudado
que hoy he soñado
en otra vida,
en otro mundo,
pero a tu lado.
te quiero peti
viernes, 21 de octubre de 2011
jueves, 20 de octubre de 2011
Ánima efímera
Palidecen mis manos entre clavos sombríos, se hacen insensibles como nocturnas;
Y Sangran en racimos, serenas de dolor, sobre mis vestiduras, que escurren lágrimas escarlatas, olvidadas, hasta alcanzar ilusos páramos impropios e infinitos.
Rindo mis ojos, para ausentarme de este mundo destinado, para encontrarme.
Y así elegir ser un ánima efímera, cada noche, cada instante, distinguiendo entre sueños perdidos y otros ansiados, entre suntuosos cadáveres y presuntos vivientes.
O ser un corazón destruido, cada día, cada segundo, latiendo tormentos injustos y esperas triviales, adormecido en esperanzas ilusorias, sobre un campo de rosas ennegrecidas por suspiros negados.
Muero sin remedio, lentamente hacinada y sedienta en esta jungla humana...donde lo menos rescatable es lo puramente humano.
by she ♥ always she ♥
100 days about you , 1day about me
100 days about you
1day about me
100days bad
1day good
100 days fighting
1day happy
100 days angry
1 day moody
100 days crying
1 day laughing
100 days lie
1 day honestly
100 days seriously
1 day cheating
100 days shouting
1 day smiling
Some drugs in my pocket
Some drinks in my body
Some day with headache
Some journey in the sky
But less in the earth
Most of the days in love
Most of the days hating you
Most of the days i dont know, what is feels loving you without hate?
100 days sleeping
1 day awake
100 days ugly
1 day charming
100 days committed
1 day alone
100 days missing you
1 day having you
100days not seeing you
1day saw you
100 days carry on with your problems
1 day carry on with your ring
100 days leaving you
1 day you leave me
100 days crazy cause of you
1 day sane cause of you
100 days change of mind
1 day responsable of your acts
100 days TURN IT OFF
1 day TURN IT ON
100 days make it bad
1 day make it work
100 days knowing you
1 day knowing me
100 days waiting for you
1 day appearing
100 pills to sleep
1 day clean of pills
100 days about you
100 days smelling you
100 songs about you
100 letters about you
100 days fixing my heart
100 days breathing throw you
100 days joking with you
100 days talking EACHOTHER
1 day talking to my self
100 days understood you
1 day claming you
100 days silence
1 day noice
100 days dark
1 day clear
100 winters
1 spring
100 poems
100 dramas
1 comedy
100 thorns
1 flower
100 days raining
1 day sunny
100 days ill
1 day healthy
miércoles, 12 de octubre de 2011
Come away with me – norah jones ♥
Come away with me in the night
come away with me
and i will write you a song.
Come away with me on a bus
come away with where they can't tempt us with their lies.
I want to walk with you
on a cloudy day
in fields where the yellow grass grows knee-high
so won't you try to come.
Come away with me and we'll kiss
on a mountain top
come away with me
and i'll never stop loving you.
And i want to wake up with the rain
falling on a tin roof
while i'm safe there in your arms
so all i ask is for you
to come away with me in the night
come away with me.
come away with me
and i will write you a song.
Come away with me on a bus
come away with where they can't tempt us with their lies.
I want to walk with you
on a cloudy day
in fields where the yellow grass grows knee-high
so won't you try to come.
Come away with me and we'll kiss
on a mountain top
come away with me
and i'll never stop loving you.
And i want to wake up with the rain
falling on a tin roof
while i'm safe there in your arms
so all i ask is for you
to come away with me in the night
come away with me.
sábado, 8 de octubre de 2011
Aguijones.
¿Crees que tus acciones merecen recompensa?
Por mi parte puedes seguir intentándolo,
Yo ya no pertenezco a tu círculo de amor.
Aguijones.
Aguijones, sigue clavándolos, pero en otros.
Aguijones.
No ambiciones respuestas que te encajen.
En la oscuridad sólo prevalecen los destellos,
Pero hace rato que careces de luminosidad.
Aguijones.
Agujones, sigue preparándolos, para cuando te negocien.
Aguijones.
¿Tus ideales responden a lo meramente superficial?
La sangre pura carcome cualquier veneno,
Deberías buscar donantes de ilusiones.
Aguijones.
Aguijones, sigue hundiéndolos, pero en tu corazón.
Aguijones.
Por mi parte puedes seguir intentándolo,
Yo ya no pertenezco a tu círculo de amor.
Aguijones.
Aguijones, sigue clavándolos, pero en otros.
Aguijones.
No ambiciones respuestas que te encajen.
En la oscuridad sólo prevalecen los destellos,
Pero hace rato que careces de luminosidad.
Aguijones.
Agujones, sigue preparándolos, para cuando te negocien.
Aguijones.
¿Tus ideales responden a lo meramente superficial?
La sangre pura carcome cualquier veneno,
Deberías buscar donantes de ilusiones.
Aguijones.
Aguijones, sigue hundiéndolos, pero en tu corazón.
Aguijones.
lunes, 8 de agosto de 2011
Breathing is the hardest thing to do ♫
Breathing is the hardest thing to do.
With all I’ve said and
All that's dead for you,
You lied - good bye
THE TIME IS GONE
EVERY YEAR IS GETTING SHORTER
NEVER SEEM TO FIND THE TIME.
PLANS THAT EITHER COME TO NAUGHT OR HALF A PAGE OF SCRIBBLED LINES
jueves, 4 de agosto de 2011
Rebel and a liberator
In the water where I center my emotion
All the world can pass me by
Fly away on my Zephyr
We're going to live forever
All the world can pass me by
Fly away on my Zephyr
We're going to live forever
Le petit prince - Antoine de saint exupery
.. Il est bien plus difficile de se juger
soi-même que de juger autrui.
Si tu réussis à bien te juger,
c’ est que tu es un véritable sage.
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