Palidecen mis manos entre clavos sombríos, se hacen insensibles como nocturnas;
Y Sangran en racimos, serenas de dolor, sobre mis vestiduras, que escurren lágrimas escarlatas, olvidadas, hasta alcanzar ilusos páramos impropios e infinitos.
Rindo mis ojos, para ausentarme de este mundo destinado, para encontrarme.
Y así elegir ser un ánima efímera, cada noche, cada instante, distinguiendo entre sueños perdidos y otros ansiados, entre suntuosos cadáveres y presuntos vivientes.
O ser un corazón destruido, cada día, cada segundo, latiendo tormentos injustos y esperas triviales, adormecido en esperanzas ilusorias, sobre un campo de rosas ennegrecidas por suspiros negados.
Muero sin remedio, lentamente hacinada y sedienta en esta jungla humana...donde lo menos rescatable es lo puramente humano.
by she ♥ always she ♥
No hay comentarios:
Publicar un comentario